II Obispo de la Diócesis de Siuna

LEMA

 

EUCARISTÍA

Es la fuerza moral vital de la gracia, en la que Dios nos fortalece, anima, alimenta y concede la alegría para anunciar su palabra.

Su presencia hará que nuestra Diócesis sea viva y misionera, orante y dinámica para que el anuncio de la palabra no sea repetición de algo pasado, sino un acontecimiento actual, vivido, sentido, celebrado y compartido con todos con el mismo espíritu de los primeros cristianos.

La Eucaristía será culmen y fuente de toda la pastoral, solo desde ahí podremos meditar la palabra y reflexionar nuestro caminar pastoral, solo desde ahí sabremos qué es lo que Dios quiere que hagamos y trabajemos para los años venideros.

CORONA DE LA VIRGEN MARÍA

María es la estrella de la evangelización, es el consuelo de nuestro pueblo, es el modelo del discípulo, es la que dice si a todo el proyecto de Dios, es la que nos enseña cómo es que se debe amar y servir al Señor.

Es ella la que sabe hacer la voluntad de Dios y, por eso es sumamente importante que forme parte de mi camino episcopal.

Al decir «hágase en mi según tu palabra», me enseña cómo debo responder a la invitación de Dios, con prontitud, con sinceridad de corazón, con humildad y sobre todo con amor profundo para llevar a cabo esta misión que Dios me esta encomendando hoy.

La corona de María es semejante a la corona de Jesús, por su entrega total, por amor al reino de Dios y es semejante que el Señor me encomienda hoy.

LA FAMILIA

Al tomar a la familia, no solo reconozco el gozo de haber nacido y crecido en un hogar donde conocí y amé a Dios, sino que estoy invitando a la familia a retomar su papel de evangelizadora, de formadora en principios y valores y con ello, quiero retomar el año de la Sagrada Familia. Pido a Dios para que las familias de la Diócesis de Siuna se conviertan en semillero de vocaciones a la vida religiosa y sacerdotal y a los distintos apostolados tan necesarios para el caminar evangelizador.

LAS SANDALIAS

Representan el desafío misionero de la Iglesia particular de esta Diócesis de Siuna. Por tanto, considero que los pies del mensajero deben anunciar con alegría, gozo y entrega el Evangelio del amor. Con la ayuda de Dios espero recorrer cada rincón de la Diócesis, llámense montañas, cañadas y ríos anunciando el amor de Jesucristo

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